Historia

Historia de Siria

La historia de Siria se remonta a hace miles de años. Ya en el año 6000 a.C. había fortificaciones en algunas poblaciones, y hacia el IV milenio había pueblos que disponían de cerámica y objetos de metal.

A partir del tercer milenio a.C. surgen pequeños reinos locales, que carecen de unidad, como la de Mari o el de Ebla.

Entre el 3000 y 2000 a.C. se desarrolló la civilización fenicia, pueblo cananeo, con ciudades independientes, en  un territorio que se extendían desde el norte de Siria (Ugarit), la costa del Líbano, hasta Palestina (Akro). Fue una sociedad de navegantes y comerciantes, que desarrolló una floreciente cultura a lo largo de varios siglos. En busca de materias primas fueron fundando numerosas colonias por el Mediterráneo en Túnez, Libia, España, Sicilia, etc. y mantuvieron relaciones con Egipto.

En la primera mitad del segundo milenio se instalan tribus de la Península Arábiga que subsisten como dinastías en los siglos siguientes. Así se formó la ciudad-estado de Alepo, cuya dinastía era descendiente de amorreos. Otra ciudad-estado fue Ugarit fundada por Yaqarum. En esta ciudad se encontró el primer alfabeto, que data del II milenio a.C.

En esta región se instalaron también babilonios, hurritas, hititas y mittani, que rivalizaban por la dominación de estos territorios. También los hicsos y egipcios llegaron hasta Siria.

Los pueblos del mar hacen su aparición en Siria hacia el siglo XIII a.C.

Entre los siglos XI y IX a.C. florecieron en el norte de Siria algunos estados hititas: Karkemish, Alepo y Hama.

Hama sería luego destruida por los asirios, quienes instalaron en la región a grupos armenios.

Otro estado fue el reino de Shamal, al norte de Siria, donde primero se asentaron los hititas, luego los arameos y luego los asirios.

En Damasco se habían instalado los arameos en el siglo IX, cuyo rey se hacía llamar rey de Aram.

El reino de Palmira en el año 600 a.C. llegó a ser un importante centro comercial entre los Estados romanos y partos.

En el año 538 a.C. los persas ocupan Siria hasta el año 333 a.C. en que Alejandro Magno anexionó Siria a su imperio.

Luego sería Roma quien se anexionaría Siria a su Imperio entre el año 64 a.C. y 330 d.C.

En el año 267, la reina Zenobia de Palmira, esposa del rey Odonato (Udayna), decidió extender su reino, a la muerte del rey, por Egipto y Asia Menor, independizándose de Roma. Pero en el año 272, el Emperador romano Aureliano conquistó Egipto haciendo que se replegara Zenobia y luego atacó Palmira, destruyéndola y saqueándola.

En Siria se establecieron también varias tribus procedentes de la Península Arábiga, como los nabateos, y los ghassánidas, que crearon un principado en el sur del país entre el año 100 y 635 d.C. También se sucedieron ocupaciones bizantinas y persas.

Los árabes musulmanes entraron en Damasco en el año 635, en la época del Califa Omar, dirigidos por Khaled ibn-al-Walid, siendo recibidos por la población como liberadores de la opresión a la que les sometían los bizantinos que fueron expulsados del país.

Damasco se convirtió en la capital del Califato durante el gobierno de la Dinastía Omeya (661-750). Durante este periodo, el Califato Omeya se extendió por el Magreb, la Península Ibérica, y en Asia, por Irán, Afganistán, la India y China, y adquirió un carácter cosmopolita. Los Omeyas dejaron un importante legado cultural, artístico y religioso en toda la extensión del Califato.

Al instaurarse el Estado Abbasí en el año 750, Bagdad se convirtió en capital del Califato. La dinastía Omeya continuó en Al Andalus entre los años 750 y 1031.

Posteriormente se instauraron en Siria una serie de dinastías independientes: los tuluníes, en el 815, los ikhshidíes en el 935, los hamdaníes, entre el 905 y 1004. Durante esta última dinastía se impulsó la ciencia y las letras; destacaron por ejemplo, el filósofo al-Farabi, el poeta al Mutanabbi y el filósofo y poeta al-Maarri.

Ciertas partes de Siria cayeron bajo el dominio fatimí (969-1171), establecido en Egipto.

Damasco fue ocupada por los selyúcidas (1075), sin lograr establecer un Estado fuerte, pero sí pequeños emiratos.

En 1099, los cruzados entraron en Jerusalem y establecieron en Oriente tres Emiratos (Antioquia, Trípoli y Raha) y el reino de Jerusalem-Latakia. Quedando, por lo tanto, Siria bajo su dominio y permaneciendo durante casi dos siglos..

Los selyúcidas en la zona norte de Siria e Irak, entre Alepo y Mosul, se unieron para luchar contra las cruzadas, y crearon un estado independiente en Siria en el año 1127. En 1174, Salah El-Din al-Ayyubi (Saladino), que había declarado la independencia de Egipto, conquistó Siria y Jordania, expulsando a los cruzados y funda una dinastía que gobernó durante ochenta años.

Los ayyubíes, principalmente bajo el gobierno de Nur-al-Din y Saladino, proporcionaron a Siria un periodo de gran prosperidad.

En 1260 se produce una invasión de Mongoles, aliados de los francos, que ocupan Damasco y Alepo. Pero, serían repelidos y derrotados por el Sultan Mameluco Baybars. Los mamelucos expulsaron a los francos, y gobernaron en Siria, Egipto y Jordania.

En 1516 los turcos otomanos ocupan el país, permaneciendo en él durante cuatro siglos.

Al comenzar la Primera Guerra Mundial, británicos y turcos estaban enfrentados. Interesados los británicos en acabar con el Imperio Otomano y en sus territorios, iniciaron contactos con  Al-Husein, Sharif de la Meca, para invitarle a aliarse con ellos con la promesa de establecer un Estado árabe independiente una vez liberados del Imperio otomano, según la correspondencia del Sharif Al Husein y McMahon, alto Comisionado Británico en El Cairo. Al terreno fue enviado, el célebre arqueólogo y militar, Thomas Edward Lawrence, conocido como Lawrence de Arabia, para tantear la posibilidad de un levantamiento árabe contra la ocupación turca y desarrollar una estrategia militar en el terreno.

Al-Husein comenzó una revolución árabe contra los turcos en Arabia Saudí en 1916, y luego en empezó la marcha hacia el norte para llegar a Jordania, Siria e Irak, con sus hijos Abdallah y Faisal. En esta época, Siria, Palestina, Líbano y Jordania conformaban un único país: La Gran Siria.

El príncipe Faisal consiguió expulsar a los otomanos en 1918 y las tropas inglesas entraron en Damasco en 1918, fecha del fin de la I Guerra Mundial y de la derrota de Turquía, aliada de Alemania.

En esta fecha los ingleses y los franceses debían de haber cumplido sus promesas de otorgar la independencia a los países árabes tal como se aseguraba en la correspondencia Hussein-McMahon durante la I Guerra Mundial.

En esta fecha los ingleses y los franceses debían de haber cumplido sus promesas de otorgar la independencia a los países árabes tal como se aseguraba en la correspondencia Hussein-McMahon durante la I Guerra Mundial. Pero, no fue así, porque en 1917, Francia e Inglaterra habían firmado el Tratado Sykes-Picot, en el que se repartían los dominios turcos. Siria y el Líbano quedaron bajo mandato francés; mientras Inglaterra se quedaba con Palestina, Jordania e Irak.

En 1920, el Congreso sirio anunció que Siria era independiente y Faisal fue proclamado Rey. Pero, Francia rechazó esta declaración e invadió Damasco. Se produjo la batalla de Maysalun, donde las fuerzas sirias al mando del General Yusef Al-Adhme del Gobierno de Hachem al Atasi se enfrentaron a las tropas francesas, con el resultado de unos dos mil sirios muertos en el campo de batalla. El Rey Faisal fue obligado a exiliarse. Dos meses después Siria fue dividida en cinco estados, uno de los cuales era el Líbano, que se declaró independiente de Siria en 1920, y los otros cuatro se volvieron a unir en 1924. Siria fue gobernada como una colonia francesa.

En 1925 se desencadena la Gran Revolución Siria contra la ocupación, liderada entre otros por Ibrahim Bacha al-Rifai, Sultan Bacha al-Atrach, y Badr al-Din al-Hasani. Damasco sería bombardeada por las fuerzas de ocupacón durante 48 horas seguidas. La Revolución llegó a su fin en 1927.

En 1936 Francia concedió las dos provincias siria de Alejandreta y Antioquía a Turquía, para mantenerla contenta. Esto hizo que los sirios declararan una Huelga General que duró 40 días, durante la que hubo negociaciones entre los sirios y los franceses y se concedieron algunas libertades en Siria.

Pero, la independencia definitiva de Siria y del Líbano no llegó hasta el año 1945, al final de la II Guerra Mundial, cuando hubo un levantamiento sirio general en todas las ciudades y una respuesta militar brutal por parte de los franceses bombardeando las ciudades sirias con aviación e infantería, lo que amenazaba el resultado de los aliados. Bajo presión británica y amenaza de intervención en Siria, cesaron los enfrentamientos armados entre franceses y sirios y comenzaron las negociaciones que concedieron la independencia definitiva a Siria y al Líbano en 1946.

Hacia el final de la ocupación francesa, en 1943, hubo elecciones libres en Siria para elegir un Presidente de la República. Y fue elegido el primer Presidente de la Siria Independiente a Shukri al-Quatli.

Durante su mandato, en 1947, las Naciones Unidas, entonces llamada Asamblea de las Naciones, votaron la participación de Palestina en dos partes, una para los palestinos y otra para los judíos. Esto no fue aceptado por la mayoría de los árabes, y se desencadenó la primera guerra entre árabes y judíos en 1948, con la participación de fuerzas sirias.

Tras la guerra, se suceden varios golpes de estado.  El primero, en 1948, del General Husni al-Zaím proclamándose Presidente. En 1949, otro golpe de estado militar lleva al poder al General, Sami al-Hannawi, y en 1950 el General, Adib Shishakli da un golpe de estado nombrándose Jede del Estado Mayor y luego Presidente. En 1954 hubo un golpe de estado militar y Shukri al-Quatli vuelve a ser nombrado Presidente.

En 1958 Siria se fusiona con Egipto creándose la República Árabe Unida (RAU) bajo la Presidencia única de Gamal Abdel Nasser de Egipto, hasta que en el año 1961, un grupo de oficiales sirios dio un golpe de estado militar separándose de la RAU.

En 1963, partidarios de Nasser, dan otro golpe de estado militar y nombran Presidente al General Amin al-Hafez, instaurándose en el poder el Partido Baath Árabe Socialista. Este partido fue fundado, a raíz de la independencia de Siria en 1947, por los profesores Michel Aflak y Salah al-Bitar.

Con la llegada del partido Baath al poder, en el año 1963, se implantó el estado de emergencia que se mantendrá vigente durante 48 años.

La Presidencia de Amin el Hafez duró hasta 1966 al ser derrocado por un golpe de estado y se nombra a Nur Eddin el-Atasi, destacado miembro del Partido Baath como Presidente de Siria.

En 1967 el nuevo Presidente formó un Gobierno en el que nombró a Hafez al-Assad como Ministro de Defensa. En este mismo año, tuvo lugar la Guerra de los seis Días, entre los países árabes e Israel, en la que Israel ocupó los Altos del Golán sirios, además de Cisjordania y la Franja de Gaza palestinos. En 1970, el Ministro de Defensa siro Hafez al-Assad dio un golpe de estado que llamó Movimiento Reformista dentro del mismo partido y encarceló al Presidente de la República Nur Eddin El-Atasi. En 1971, Hafez al Assad fue nombrado Presidente.

A partir de este momento el Partido Baath se convierte en el único partido que puede gobernar en el país constitucionalmente, después de haber sido modificada la constitución siria en 1973, en la que figura en su artículo 8 que el partido Baath guiará al Estado y a la sociedad. Será también, a partir de este momento, cuando empiece a gobernar la minoría de confesión alawita del país, a la que pertenece la familia de los Assad, de forma no oficial, y con el visto bueno de otros grupos y minorías.

En 1973, Siria y Egipto declaran la Guerra a Israel. Siria recupera la ciudad de al-Qunaytra en el Golán, pero la meseta del Golán sigue ocupada por Israel.

En 1982 el ejército del gobierno sirio sofoca un levantamiento o revuelta en la ciudad de Hama con un bombardeo aéreo y posterior asedio que causaron entre 20.000 a 40.000 muertos entre la población, según las diferentes fuentes.

La Presidencia de Hafez al-Assad ha sido vitalicia y duró hasta su muerte en el año 2000, en que le sucede en el poder su hijo Bachar al-Assad.

En febrero de 2011, las revueltas populares, iniciadas en Túnez, y después en Egipto y otros países árabes reclamando reformas y cambios en los regímenes políticos, también se extienden a Siria, sucediéndose continuas manifestaciones y protestas pacíficas por varias ciudades, siendo sofocadas violentamente por las fuerzas del orden y del ejército, incluyendo bombardeos a la población civil. A raíz de la barbarie cometida por el régimen, el pueblo sirio sufre una de las peores crisis humanitarias del mundo desde la Segunda Guerra Mundial.