Nuestro silencio y sus voces

Al comenzar las protestas en Siria hace tres años, algunos sirios empezaron a escribir en sus blogs, en facebook, en twitter denunciando la crueldad del régimen, sus masacres, solidarizándose con las víctimas del horror en Siria, con los familiares de las víctimas, con los refugiados, o a manifestarse como podían y cuando podían contra la dictadura del país. Durante casi tres años sin parar muchos se movilizaron y no cesaron en difundir información. Después parece que ha llegado una tormenta de silencio. La mayoría ya no difunden información, sólo unos pocos continúan. Muchos nos preguntamos qué está pasando, ¿por qué ese silencio?

Al principio, todos íbamos en el mismo sentido, contra el régimen, contra la dictadura, apoyando la libertad del pueblo. Ahora, ha surgido un inconveniente. Han surgido otras partes en el conflicto. Partes que no están contra el régimen, y mucho menos defienden la libertad del pueblo, si no que todo eso les es absolutamente indiferente. Lo único que les motiva es una idea de crear estados o zonas según sus propias leyes e ideologías, con métodos represivos y opresivos, de semi-esclavitud y crueles. ¿Con qué objetivo? Entrar en el análisis de esta situación es complejo y difícil. Estas partes del conflicto no tienen apoyo popular, ni los lidera gente del pueblo. Los lideran grupos armados. Y, nadie parece molestarse en investigar la procedencia de las armas y sancionar a sus vendedores y fabricantes.

Esta nueva situación que vive el país es dolorosa para el pueblo sirio que se ha levantado contra el régimen hace ya 3 años. Pero, ¿acaso todo esto es razón para nuestro silencio? El régimen no ha dejado de matar, torturar, bombardear y destruir. Sigue siendo cruel, y más cruel todavía porque después de todas las masacres y destrucción y el daño causado en la población, todavía quiere más sangre y más poder, un poder para siempre.

Un vídeo que nos muestra este horror, uno más, lo podemos ver en la siguiente información de Al Jazeera:

http://www.aljazeera.net/news/pages/85ef11c2-484f-4801-ad69-e7b32930b0e5

Las imágenes hablan por sí mismas, aunque no entiendan lo que dice la locutora: el rescate del cuerpo de una niña entre los escombros de una casa destruida por el bombardeo de la aviación siria, que no se sabe si está viva o muerta, el rescate de varios cuerpos de hombres que yacen en las calles inconscientes o muertos, que están siendo colocados en furgonetas para su traslado a algún lugar con atención médica donde puedan ser atendidos, escombros, escombros y más escombros, hombres que gritan de desesperación ante tanto horror al encontrar los cuerpos de los niños entre los escombros…. los hombres gritan, los hombres gritan… En Siria los hombres, mujeres y niños gritan de dolor. Es algo diario, continuo a lo largo de más de 3 años. Pero, nosotros estamos callados, casi todos estamos callados. Ocupados en nuestras tareas diarias, nuestro trabajo. Hay que seguir viviendo, hay que seguir adelante. Esto va para largo. Eso nos decimos muchos. En Siria, la vida es corta para muchos. El camino se corta con una bomba, con una detención, con una ejecución, …

Sin embargo, ahora el silencio es realmente quien más habla por nosotros. Quizás el silencio no es tal. Nuestro silencio pesa, pesa mucho. Hay un dolor inmenso en ese silencio, y mayor todavía por la incapacidad de hacer algo más para detener un horror, que según los expertos todavía durará unos 10 años más. Y al decir ésto, no puedo sino pensar en la situación de Iraq y veo en Siria una continuidad, como en otros países más de la región. Las guerras empiezan en esta región del mundo y no terminan. Aquí las batallas por intereses estratégicos, energéticos, conflictos de poder entre diferentes comunidades, etc. se llevan por delante a los estados, a los pueblos, a las personas, a las civilizaciones.

Bajo la dictadura siria, durante más de 40 años el pueblo no ha podido hablar. Después de 3 años de revolución, las palabras todavía no han podido acabar con la dictadura. Y es que en paralelo hay muchos que hablan a favor de la dictadura del régimen, que como en toda dictadura, se basa en la seguridad que aporta a sus ciudadanos y al mundo ¿verdad? Es algo común a todas las dictaduras del mundo.

No, “el que calla no otorga”, ni en época de dictadura, ni de revolución. Porque el ser humano tiene la gran capacidad de reflexionar, de ser paciente, de madurar, de amar la vida, la justicia, la paz y la libertad. Y algún día, los sirios podrán gritar libertad sin que nada ni nadie se lo impida.

 

 

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